Expulsarán de Chile a viajeros que provoquen incendios

El ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, anunció hoy que se expulsará de los parques nacionales de Chile (incluye Torres del Paine) a los turistas extranjeros que violen la normativa como el provocar un incendio o afectar el patrimonio natural o medioambiental de la zona.

La medida fue tomada por la creciente cifra de extranjeros que trasgreden esta norma, especialmente en la zona turística de Torres del Paine, y por la Alerta Roja que las autoridades impusieron en los últimos días en la zona de Arauco, ambas en el sur de Chile, debido a los incendios forestales.

Peñailillo informó hoy a los periodistas de un instructivo entregado a los intendentes de las regiones de todo Chile que establece que todo turista que provoque un incendio o afecte un sitio de patrimonio natural “deberá abandonar voluntariamente el país y en caso de no hacerlo, se procederá a expulsarlo del territorio nacional”.

Además, precisó que “en caso de que los hechos conocidos den paso a un procedimiento penal, la revocación quedará suspendida hasta que dicho trámite termine o se cumpla la condena respectiva”.

“Pasaremos de 341 días a tres años, a un mínimo de cinco a un máximo de diez años de cárcel”, dijo el jefe de gabinete de la administración de la presidenta Michelle Bachelet al ser consultado por las penas a los que se exponen los turistas que no respeten las normas de los parques nacionales.

A mediados de febrero de 2005, un gran incendio destruyó una superficie de 15.000 hectáreas de Torres del Paine, a más de 3.000 kilómetros al sur de Santiago.

El siniestro fue causado por un turista checo identificado como Jiri Smitak, que volcó accidentalmente una cocinilla de gas en un sector donde su uso no estaba autorizado.

En diciembre de 2011, el israelí Rotem Singer confesó haber actuado de forma negligente al encender un rollo de papel higiénico, lo que provocó un incendio que arrasó con 17.000 hectáreas de vegetación nativa.

Singer, que fue procesado, evitó el juicio al llegar a un acuerdo con la justicia chilena que le obligó a pagar 10.000 dólares y a coordinar una campaña para reforestar ese parque.

Además, el ciudadano israelí debió trabajar como voluntario durante el lapso de unos dos años para la ONG mundial Keren Kayemet LeIsrael, especialista en reforestación y que tiene una agencia en Chile.