La
Antártica Chilena no es un destino imposible para los amantes de aventuras inolvidables. Se puede llegar al Continente Blanco por vÃa marÃtima y aérea. La navegación por el océano se hace imprevisible y bastante largo; mientras que los vuelos son mucho más tranquilos, aunque en ocasiones las condiciones climáticas hacen imposible los despegues.